Nuestra historia — El legado de la familia Martinelli
BALMAR no es solo una marca. Es el legado de la familia Martinelli, nacido del espíritu creativo de un industrial italiano que, en los años setenta, dio vida a las míticas bolitas clic-clac, un fenómeno social que conquistó Europa y marcó a toda una generación.
Aquel éxito inicial dio origen a una fábrica llena de ingenio, color y optimismo. En las décadas siguientes, su hijo mayor tomó el relevo y, con visión y esfuerzo, consolidó la producción en Túnez, transformando la planta de Jemmel en un referente en la fabricación de ambientadores y soluciones aromáticas para marcas internacionales.
Durante más de treinta años, el nombre Martinelli ha perfeccionado el arte de crear fragancias, uniendo el saber hacer italiano con la inspiración del Mediterráneo.
Hoy, la nueva generación continúa este valioso legado desde España a través de BALMAR, una empresa que combina la experiencia familiar con una visión moderna y sostenible.
Cada ambientador BALMAR nace entre España y Túnez (Jemmel), elaborado con esencias auténticas de MANE (Grasse, Francia) — la cuna mundial de la alta perfumería — y guiado por la tradición italiana de la familia Martinelli.
BALMAR no es solo una marca: es una historia de familia, esfuerzo y amor convertida en fragancia.
“Elimina el olor, no el amor.”
— Familia Martinelli, tres generaciones que perfuman los momentos.